Lo que dicen quienes ya pasaron por el proceso
Cada proyecto deja archivos, criterios y decisiones concretas. Estos comentarios son de clientes que trabajaron con nosotros en Córdoba y otras ciudades del país, y hablan de lo que efectivamente cambió en su día a día: legibilidad, coherencia entre soportes, tiempos de entrega y cómo se usa la marca después.
Panadería La Espiga, Caballito
Teníamos un logo dibujado a mano que en la bolsa se veía bien, pero en Instagram quedaba ilegible. Nos entregaron la versión vectorizada y una simplificada para pantallas chicas. Ahora imprimimos etiquetas sin pedirle permiso a nadie y el personal de mostrador usa la misma versión en todos lados.
Mariana L., socia
Estudio Contable Ferreyra & Asociados
Lo que más nos sirvió fue el manual de uso. Antes cada uno armaba los informes con la tipografía que tenía instalada. Ahora hay plantillas en Word y Google Docs, y el monograma no se deforma cuando alguien lo pega en una presentación apurado.
Diego Ferreyra, contador
Cervecería El Alto, Sierras de Córdoba
Necesitábamos que la IPA, la negra y la golden se distinguieran en la góndola sin parecer tres marcas distintas. El sistema de etiquetas por color resolvió eso. La imprenta recibió los archivos listos y no tuvimos que corregir nada en la prueba de color.
Federico R., maestro cervecero
Consultorio odontológico, Nueva Córdoba
Pedimos rediseño porque el logo anterior tenía un diente genérico que usaban otros diez consultorios del barrio. Trabajamos sobre el nombre y una paleta más serena. La recepcionista ahora arma los turnos y las placas de redes con las mismas piezas.
Carla M., odontóloga
Taller textil, Villa Allende
Nos importaba que la marca funcionara bordada y también impresa en etiquetas de tela. Nos mostraron pruebas en ambos soportes antes de cerrar el símbolo. Eso evitó que después tuviéramos que rehacer el bordado, que es caro y lento.
Lucía P., taller
Distribuidora de alimentos, Córdoba Capital
Trabajamos con muchos proveedores y necesitábamos reglas claras. Nos entregaron los archivos en los formatos que pide cada imprenta y una guía de una página con los colores en CMYK, RGB y Pantone. Se terminaron las discusiones internas sobre cuál era el rojo correcto.
Sergio T., gerente comercial