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What to Prepare Before a First Consultation
Una guía concreta para llegar a la reunión inicial con material útil y preguntas claras, sin perder tiempo ni dar vueltas.
Publicado el 12 de marzo de 2025 · Lectura de 6 minutos
La primera consulta suele durar entre cuarenta y sesenta minutos. En ese rato hay que entender el negocio, revisar lo que ya existe y acordar un punto de partida. Cuando el cliente llega con material desordenado o sin haber pensado en su propio proyecto, la charla se va en reconstruir información básica. No es un problema grave, pero se nota en los tiempos y en la calidad de las primeras propuestas.
Lo que pedimos no es un brief perfecto. Pedimos un puñado de cosas concretas que cualquier dueño de negocio puede juntar en una tarde: cómo se llama la marca, qué hace, a quién le vende y qué le molesta de su imagen actual. Con eso ya se puede trabajar.
Material que conviene tener a mano
- El logo actual en el mejor archivo que tengas. Si es un JPG de baja calidad o una foto de una vidriera, igual sirve. Nosotros lo revisamos y te decimos si conviene vectorizar o rediseñar desde cero.
- Dos o tres marcas de referencia. No hace falta que sean del mismo rubro. Nos interesa saber qué te gusta visualmente y por qué, aunque sea algo tan simple como "me gusta cómo se ve esta marca en el celular".
- Una lista de dónde va a aparecer el logo. Fachada, bolsas, etiquetas, Instagram, firma de mail, facturas. Cada soporte tiene reglas distintas y conviene saberlo antes de dibujar.
- Colores que ya uses o que quieras evitar. Si tu local tiene toldos verdes o si tu competencia directa usa azul, es información relevante.
- Fechas importantes. Si tenés una apertura, una temporada fuerte o una feria en el calendario, decilo desde el principio. Eso ordena todo el proceso.
Preguntas que vas a escuchar
En la reunión vamos a preguntarte por tu público, por el tono de tu comunicación y por lo que querés que la gente sienta al ver tu marca. También vamos a indagar en la historia del negocio: si el logo original lo hizo un familiar, si hay un símbolo que te importa conservar, si hubo intentos previos que no funcionaron. Todo eso define el punto de partida.
No hace falta que llegues con las respuestas armadas. Sí ayuda que hayas pensado un poco en el tema, aunque sea para descartar lo que no querés.
Lo que no necesitás traer
No hace falta un manual de marca previo, ni un brief escrito de diez páginas, ni una carpeta con cien referencias. Tampoco esperamos que sepas de tipografías o de formatos de archivo. De eso nos ocupamos nosotros. Lo único que pedimos es honestidad sobre el estado actual de tu imagen y claridad sobre lo que esperás del proceso.